La Muse es, ante todo, una gran casa antigua situada en el corazón de un pueblo de la Montagne Noire. Las diez habitaciones dan a un valle densamente arbolado, un paisaje vasto y relajante que favorece la concentración.
Se viene aquí para escribir, pintar, dibujar, fotografiar, componer un concierto o canciones… También es el lugar ideal para reflexionar sobre un proyecto, imaginar una novela, terminar una tesis doctoral, inspirarse en la naturaleza o en las lecturas y explorar nuevos caminos.
Cada uno es libre, sin restricciones, de escribir cien páginas al día o de soñar con el lienzo perfecto, de pasar los días en soledad o de compartir la energía creativa de los demás residentes.
El tiempo en La Muse adquiere otra dimensión: se suspende. Es una sensación extraña, pero muy pronto se olvidan los días y las horas, y uno se sumerge en su propio tiempo.
¡Dedique tiempo a La Muse, ella se lo devolverá con generosidad!